Si vamos a contratar un seguro para un coche sin carnet descubriremos que tendremos que pagar un precio más elevado que el que suele abonarse por un vehículo normal. Esta penalización es debida a que las compañías consideran que su conducción implica un riesgo más alto de lo habitual al tratarse de vehículos más débiles, que podrían sufrir daños más importantes que los de coches “estándar” si sufren un accidente. A modo de estimación media, la prima anual de un seguro de coche sin carnet puede subir hasta los 600€, aunque si haces una comparativa podrás encontrar alguna algo más económica. Esta cantidad sensiblemente más alta de lo normal también viene motivada por la edad media de los conductores de estos microcoches, que suelen ser jóvenes menores de 18 años sin un carnet de conducir (solo el de ciclomotor) lo que se estima como un mayor riesgo de accidente.
Estos microcoches son vehículos de cuatro ruedas de 50cc con velocidades inferiores a 50 km/h, que conviene tener en cuenta que no pueden circular por carreteras y autopistas. La ley obliga a que tengan un seguro vigente, como cualquier otro vehículo que circule, al menos, con la cobertura de responsabilidad civil obligatoria para cubrir daños a terceros. A la hora de obtener ese seguro, se distingue entre el tomador del seguro y el asegurado. Hay casos en que los dos son la misma persona pero no siempre ha de ser así. Recordemos que el asegurado es la persona sobre la que se contrata la protección del seguro y quien va a conducir de manera habitual el vehículo. En cambio, el tomador es la persona que paga el seguro.
La primera figura señalada, el asegurado, debe contar con el correspondiente carnet de conducir para estos microciclos o microcoches, que recordemos que pueden conducirse como mínimo con el carnet de ciclomotor (A), y que para hacerlo se debe ser mayor de 15 años. Sin embargo, el tomador podrá ser una persona sin carnet siempre que se indique quién va a ser el asegurado.
A la hora de contratar nuestro seguro para el microcoche podemos optar por algunas coberturas extra como la Asistencia en ‘viaje’ dentro de los propios núcleos urbanos, pago de daños al propio conductor, defensa jurídica o elección de taller, entre otros.